jueves, 7 de mayo de 2009

El Barcelona a la final

Porque es bueno para el fútbol que un equipo que juega buen fútbol llegue lejos.
Porque es bueno para el fútbol español. Porque se lo merecen. Porque Iniesta será el heredero de Raúl. Porque hacen disfrutar a todos, con independencia de los colores que uno sienta. Porque lo han conseguido a lo grande. Porque siento una perra envidia al verlos. Porque no me duelen prendas al reconocerlo:



Felicidades Barsa. Felicidades culés.
Un saludo desde mi jardín.

6 comentarios:

Helia dijo...

Como lea el Señor José Luis..perdón, Josep Lluis Carod Rovira, eso de que "Porque es bueno para el fútbol español" .... te manda a remar a galeras fijo.......Jejeje
Buenas noches Bomarzo

Carlos dijo...

La compra de la semana, una reunión de vecinos y no tener Digital + (fundamental, claro) me impidieron ver el partido. Pero para algo está la radio, que ayer me recordó al día del España-Malta, cuando escuché todos los goles con un pequeño transistor porque se fue la luz en todo Móstoles durante la segunda parte. ¡Grande Iniesta!

Galleto dijo...

¡¡Por fin Europa nos tiene respeto!!

No voy a hablar de la impotencia de 180 minutos intentando jugar con quién no quiere; ni de lo romo que me pareció mi equipo; ni de lo difícil que es ser un genio en estos dias de cuerpos atléticos y mentes legionarias; ni de lo mágico que tiene el gol de un chico de pueblo que sostiene los sueños en el mundo real. Os voy a hablar de las caras desencajadas de futbolistas de azul, de protestas desesperadas por penaltis no pitados, de la locura de la impotencia, de la rabia por quedarse fuera de la fiesta. Quiero hablar de todo esto porque me crié con esa cara de perdedor, porque siempre fue un equipo español el que se vestía de llanto frente a equipos rocosos como los alemanes, porque era un periódico español el que denunciaba el atropello de ese equipo italiano subterraneo y marrullero, porque éramos nosotros los niños que coleccionábamos nombres malditos de árbitros de no se sabe qué nacionalidad.
Ayer vi penaltis no pitados y una explosión de alegría que se me hizo extraña. Ayer, por fín, supe qué se siente cuando el respeto está de nuestro lado. Ayer volví a saborear la victoria del lado de los otros, de los que siempre ganan.

Nefer dijo...

Oeeeee oe oe oe oeeeeee!!!

Sí, ya estamos en una final! a por ella!!

Besillos

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Reconocer los méritos del "enemigo" ennoblece a quien lo hace y mucho más si lo publica en su blog.

¡Buena deportividad!

Bomarzo dijo...

Yo simplemente me definiría como todo lo contrario a un hooligan... No entiendo el deporte como una guerra cerrada y cruel