martes, 2 de diciembre de 2008

Los tacones de Esperanza

Los tacones van con todo. Sirven para acompañar unos tejanos ajustados y dan a la silueta femenina una esbeltez, sin duda, que muy interesante. Podríamos decir que dan un morbo añadido. Los tacones también son el complemento ideal para un largo vestido o uno más corto. Lo dicho, los tacones van con todo. Incluso con la tragedia, con el drama, con el populismo.

Así se nos presentó Esperanza Aguirre a su regreso de India –regreso, por cierto en el que se vio menos acompañada por la presurosa salida que protagonizó-. Con tacones y unos calcetines gordos que, imagino, tenían toda la carga dramática del asunto. Porque si no es eso lo que buscaba “la Espe”, que alguien me aclare el porqué de esa paupérrima imagen después de un vuelo de no sé cuántas horas hasta Madrid y un traslado desde Barajas a la Puerta del Sol, sede del gobierno de la Comunidad. Sólo a tipos de la calaña de Chávez, populistas hasta el extremo, se le hubieran ocurrido argucias de ese porte, las cuales, sin duda, hubieran merecido las críticas más fieras de la derecha hispana. Sin embargo Aguirre anda así, de populismo en populismo y privatizando porque le toca. No se puede frivolizar con la muerte de casi 200 personas, con el abandono de toda su delegación, algo que realizó sin rubor alguno.




Lo que la señora Presidenta hizo fue dar una bofetada a la inteligencia de sus electores, buscando el “lastimeo” barato y la demagogia fácil, los minutos de gloria en el programa de Ana Rosa, con la única intención de sacar réditos políticos a una situación trágica. Lo que esta señora es capaz de hacer nadie lo sabe, pero nos deja absortos a los que creíamos haber perdido nuestra capacidad de asombro.

Un saludo desde mi jardín.

Bomarzo perplejo.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Por que no lees "El discurso que me gustaría escuchar" de Pedro Gonzalez- Trevijano, que alomejor aprendemos todos algo, un saludo muy afectuoso

Jesús Lens dijo...

Tacones lejanos...

Bomarzo dijo...

Gracias por la recomendación, Anónimo.
Jesús, no tanto.

Anónimo dijo...

Recuerda el lema de Telemadrid: "Espejo de la realidad" reconvertido en "Espe jode la realidad".
Rigoletto

Lía Vega Erao dijo...

Yo, amante de los zapatos de tacón (rojos, especialmente9... alucino! seguro que su estilista es de IU... o es su marido...

Amelie dijo...

Una de las experiencias que más me gustaron de mi experiencia italiana , fué descubrir los jardínes de Bomarzo.SOn realmente inquietantes.Y uno de los libros que más me gustaron Bomarzo....vaya que seguiré por aquí. :-)

Clarence Crane dijo...

Parece la que limpia el portal de mi casa, sólo que la Paqui tiene más dignidad que ella.

quierosercomoamelie dijo...

A mí Espe a veces me da miedo...

quién es la otra Amélie?? (reivindico mis derechos! ja!)


BSS.

Bomarzo dijo...

Amelie, un placer. Bienvenida.
Clarence, gráfico, muy gráfico.
Quiero... siempre serás de one.

Gonsaulo Magno dijo...

Anónimo, a mi también me gustaría escuchar ese discurso... quizás en otra vida...

(Es curioso que nadie comente las barbaridades de José Blanco al respecto. ¿Casualidad?¿ Causalidad?)

Manuel dijo...

Si la esperanza es lo último que se pierde, en esta ocasión Esperanza fue la primera en perderse.

Bomarzo dijo...

Gonsaulo, el debate no es ese, amigo.
Manuel, bienvenido. Tienes razón.

Bo Peep dijo...

Jajaja, la verdad es que en este encuadre hasta parece buena persona. E inocente!!!

rizos dijo...

Más cutre y aparece con los de las rayas roja y azul, y con la goma floja

Anónimo dijo...

Qué antología de chorradas... ja ja ja...