jueves, 12 de febrero de 2009

Contra la trata, alza tu voz

Hoy he asistido, por razones profesionales, a la presentación de la "Guía para la Identificación, Derivación y Protección de víctimas de trata". Ha tenido lugar en la sede de Cruz Roja, en Madrid, y han asistido todos los miembros de la Red Española contra la Trata de Personas...

Junto a la Guía también presentaban una página web y un spot, que forma parte de un documental más amplio, en el que ha participado la actriz Mabel Lozano. Estaban presentes varias mujeres que, atrapadas por esas redes de protitución y trata de personas, han logrado salir gracias a la labor de asociaciones y colectivos, pero también merced a su voluntad, a sus ganas de salir, de vivir, y, como no, a su valentía. En el citado documental se cuentan en primera persona experiencias que, posteriormente han sido resumidas con una gran fuerza dramática en el spot al que hago referencia.







No sé si el montaje audiovisual encontrará calor o no en los medios para su difusión. El jardinero quiere poner su granito de arena en esta materia y os brinda el vídeo y el enlace de la web presentada hoy (http://www.redcontralatrata.org/). Quizás alguno de nosotros conocemos de alguna situación en la que una mujer se encuentre inmersa en esta situación de esclavitud, cebada, como en tantas otras cosas, en la mujer. Si te apetece, súmate a la difusión de este material y hagamos de su grito el nuestro.

Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo contra la trata.


5 comentarios:

arodriguez dijo...

que grandes eres amigo. aqui tienes mi granito de arena tb para que lo empeñes por esta causa que nos deberia de avergonzar como humanos.animo

Lía Vega Erao dijo...

Joder Bo, se me han puesto los pelos de punta... ¿cómo podemos ayudar?

Besos Nazaríes... (libres)

Bomarzo dijo...

Enlazad el vídeo y la web en vuestros blogs. Ayudad a que corra.

Lía Vega Erao dijo...

Un sencillo gesto, espero que sirva...

Anónimo dijo...

Ya he escrito un montón de veces lo que pienso de esta gente. Yo les llmao damas, pues están a una altura moral mucho más elevada que sus clientes y sus proxeneteas.
Rigoletto