lunes, 22 de septiembre de 2008

El PP o la verdad de sus discursos

A pesar de mi forma de pensar con un marcado tinte ideológico, no me cierro a nada. Quiero escuchar a todo el mundo. Forma parte de mi creencia ciega en la democracia. Nadie tiene una verdad absoluta sobre las cosas, salvo Rouco, claro, y es muy positivo escuchar lo que otros tienen que decir aunque, quizás se alejen de mis postulados.

Sin embargo, a pesar del esfuerzo, la derecha de este país sigue empeñada en que no la vote nunca. Declaración tras declaración, personajes siniestros y oscuros del PP me alejan de sus postulados, cada vez más cerca de la ultraderecha. No obstante, también es cierto, el discurso del PP también depende de la región en la que se manifieste. Este fin de semana hemos tenido dos claras muestras de ello.

Madrid. Aquí el PP es rancio, radical, casposo, confesional, ultra, neocon... y el máximo dirigente de las Nuevas Generaciones, Pablo Casado, parece un irresponsable, un talibán, un déspota y un ser inmensamente mezquino. Me explico, para que no parezca manía personal. Su discurso de apoyo a doña Espe de los madriles durante el pasado congreso regional de su partido, refieriéndose a los muertos de la Guerra Civil, a los derrotados, claro, a los que su abuelo venció, como "los muertos de no sé qué fosas", me llevan a temer el día en el que este hombre deba tomar decisiones de verdad. Como siempre, sus muertos son mártires de una causa que no termino de ver, apropiándose del nombre de Miguel Ángel Blanco, y falta el respeto de una manera pavorosa a los que, por las causas que sean, rinde admiración al Che. Dice que la izquierda es asesina porque promueve leyes como la del aborto o la eutanasia. Que yo recuerde su partido, cuando gobernó no hizo nada por acabar con esa norma... Por cierto, que su partido se abstuvo a la hora de votar la Constitución del 78. A quién quiere dar lecciones este chaval.
Asco. De verdad. Sentí asco al escuchar a este chaval más cerca de los discursos del 36 con camisa azul que de la España del XXI. Miedo me da.



En cambio, en el otro congreso celebrado por el PP durante este fin de semana, esta vez en Andalucía, Arenas, ahora un tipo moderado y de centro, dice que el suyo es el partido de los trabajadores... Manda güevos, muchos güevos. Lo que hay que oír. Aunque puestos a escuchar, me quedo con Arenas y no con Casado, un ejemplo de lo que hoy son los cachorros de la gaviota.

Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo de lunes.

PD.- Mi solidaridad con los compañeros y los familiares de la última víctima mortal de la banda mafiosa y asesina ETA, pero esos malnacidos no van a cambiar mi agenda. Se acabó bailarles el agua. Hoy, éste es el último minuto que les dedico.

10 comentarios:

Alberto Bueno dijo...

Yo lo que me supera a mí del PP es su hipocresía (tú has citado un ejemplo con el tema del aborto) y su discurso tan diferente en según qué región. ¿Y dicen que son un partido nacional? Muy fuerte. Cada vez puedo menos con ellos.

Un saludo

Anónimo dijo...

Estoy fatal con lo de ETA. Hasta cuándo... Qué negro lo veo.

Claro

Clarence Crane dijo...

Estoy contigo Bo. Aparte del tremendo rechazo que me producen fanáticos como este tipo, siento una cada vez mayor intranquilidad al comprobar el germen de la clase política futura de este país.

Bomarzo dijo...

Es para acojonarse, Clarence.
Claro, pero no nos podemos venir abajo.
Alberto, un partido nacional o nacionalista?

Alberto Bueno dijo...

Pues tú puedes ser nacional o nacionalista o lo quieras, pero ser coherente. Si el PP fuese nacionalista... pued me da lo mismo. No creo que ser naciolista sea tan negro y tan negativo como algunos lo quieren pintar. Que sea o no lo más adecuado, lo más lógico o sensato, eso ya estro discurso.

Si son nacionalistas, nacionales... X, es el mismo caso. En ambos casos llevan implícitamente la palabra "nación" y tanto que dice el PP defenderla, te das cuenta que tiene 17 (¡o más!) discursos diferentes, siempre dependiendo de la región en la que hablen. Y eso sí es indignante, hipócrita y demagogo.

Un saludo

Alberto Bueno dijo...

Leyendo lo que he escrito, me he dado cuenta de que hay algún que otro fallillo. Las prisas... espero que se me entienda :D

Anónimo dijo...

Para verlos en faena (me refiero a los de menos de 25 años), hay que estar en una mesa electoral con ellos. La banderita, el tono del móvil con el himno nacional), una absoluta displicencia hacia los qeu estamos en la misma mesa por PSOE o IU, una mirada de superioridad... 12 o 13 horas con estos especímenes y llegas a casa para vomitar.
Rigoletto

Lía Vega Erao dijo...

Bo, tus palabras son las justas y las necesarias...

Bomarzo dijo...

Alberto, ser nacionalista no sólo es malo, sino nefasto. Te miopiza y, por defecto, te vuelves excluyente. De todas formas, amigo, estoy de acuerdo en lo que afirmas que, precisamente es de lo que se ha acusado al PSOE durante muchos años, tener 17 discursos, lo que se ha demostrado que no sólo no es cierto, sino que no es único.

Sielitolindo dijo...

Ufff! temita jugoso... Rigo tiene razón, son un numerito en las mesas electorales...

Respecto al PP, yo no estoy de acuerdo con preferir a Arenas que al niñato neonazi, al fin y al cabo, el viejo zorro Arenas fue un niñato neonazi que ahora se pone la piel de cordero de centro... el señorito que se dice trabajador y no es ni eso, 17 años buscando trabajo para vivir de los andaluces como ya ha vivido del cuento toda la vida...

Lo guay del PP, es que te lo ves venir, sin embargo hay otros que dicen ser de izquierdas pero hacen políticas neoliberales y eso, querido Bomarzo, es lo único que a mi me da asco y miedo, junto al cainismo en la izquierda...

Salud y Cariño

Vane