miércoles, 17 de septiembre de 2008

Madrid y tú

Casi sin querer se me ha caído esta osadía que, sin publicidad alguna os regalo.

En Madrid
el horizonte no es recto.
Tiene la forma de tu cuerpo
desnudo anoche en nuestra cama.
Tus rodillas como rascacielos
dan sombra a los besos que descansan
en las explanadas y las avenidas de tus muslos.
Nudos de carreteras en tus pechos
en caída libre hacia el sol de un kilómetro cero
que es túnel y vacío.
En Madrid
El horizonte me recuerda tanto a ti

7 comentarios:

Nefer dijo...

Jo...

Sielitolindo dijo...

Jo...(x2)

Yo quiero que me digan algo así...

Jesús Lens dijo...

Madrid, ¿ciudad lineal? No. Madrid turgente, cálida y acoigedora. Hermosas palabras, hermano.

Juan Antonio dijo...

Querido Bomarzo, si me guardas el secreto ahora que nadie nos oye, te diré que me encanta Madrid. Por razones sentimentales. Y desde luego, para el que la sabe apreciar, es como un cuerpo dulcemente frecuentado. Tú lo has dicho muy bien cuando les has asignado dulces líneas femeninas.

Ya imaginaba yo que eras poeta. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Booooo! Te sienta bien Madrid, no caben dudas!
Buen día
Rigoletto

Bomarzo dijo...

Nefer, gracias.
Sielito: gracias x 2. Seguro que te lo dicen, han dicho y dirán.
Jesús, amigo, cómo valoro tus palabras.
Juan Antonio, poeta es una palabra muy grande. Madrid engancha.
Rigo, te lo digo ahora y siempre, te quiero.

Alberto Bueno dijo...

Con cosas como está se demuestra que las grandes urbes pueden no ser tan impersonales como dicen.

Un saludo