martes, 16 de septiembre de 2008

¿Racismo en las aulas de Madrid?

Madrid tiene estas cosas. Supongo que en la cabeza de Esperanza Aguirre hay cosas mucho más importantes que un simple problema entre payos y gitanos en un barrio de la capital. Esas nimiedades se le escapan y opta por una solución sencilla. Ella no cree en palabras tan tribiales como "integración". Le suena tan ridículo como el apellido "público" asociado al concepto servicios. Por eso es mucho mejor coger a todos los niños -gitanos, no se olvide- de un centro, cambiar a ese centro de nombre (antes se llamaba San Roque, ahora Cristóbal Colón) y llevárselos ¡¡a todos!! a otro, que dista 300 metros del anterior, para que ese colegio ahora sea usado sólo por payos. Por cierto, al parecer, el que antes usaban los gitanos está mucho mejor que el lugar en el que han sido reubicados.

Ironías al margen y sin conocer el caso salvo por lo que oído esta mañana en la radio y he leído en la prensa, el mensaje que este tipo de medidas lanzan a la ciudadanía es peligroso y sirve parfa alimentar las conciencas más ultras que, viendo estos comportamientos se creen cargados de razones para hacer y decir cosas que hacen de nuestro país una tierra cada vez menos abierta.

Rajoy critica que los inmigrantes cobren el paro y utiliza como argumento que mientras eso pasa miles de andaluces se van a Francia a vendimiar. Ni en la época más brillante de nuestra economía los andaluces han dejado de ir a Francia. Pagan mejor y tributan mejor. Simplemente les interesa hacerlo. Punto. Lo contrario es demagogia. A pesar de que me duela.

La derecha en este país sigue deslizándose por el camino de la xenofobia más rancia y Aguirre, doña Esperanza de los madriles, la ha llevado directamente al colegio. Así es como se hacen las cosas. A lo grande.

Un saludo desde mi jardín.

Bomarzo por la integración.

9 comentarios:

SGCI. dijo...

¿Viste ayer a Gallardón en "Tengo una pregunta..."?

Gonsaulo Magno dijo...

El comentario de Rajoy ha sido esta mañana claramente aclarado (valga la redundancia) por Cospedal en Espejo Público.

Sobre la integración... yo estoy de acuerdo en que quién se quiera integrar se integre, pero por le general, y hablo de experiencia; no tiene la raza gitana a ello. Sí conozco sin embargo unos cuantos gitanos que sí han querido integrarse, y así lo están: convivinedo en una perfecta armonía con sus vecinos.

Nefer dijo...

Pero y el valor que tiene la tía con hacer las cosas que hace y soltando las patochadas que suelta que no tienen nombre, sabiendo que se le pueden echar encima todos los colectivos sociales, oposicion, etc, etc...? Lo flipo!

Bomarzo dijo...

Gu. No. No lo vi. Lo he leído en prensa.
Gonsaulo, por qué no aclara Rajoy?
Nos hemos de integrar todos, los unos y los otros y, no sólo los unos.
Nefer, ella es así.

Lía Vega Erao dijo...

Mediocridad humana, sin lugar a dudas... a caso no se entiende que todo esto es conocimiento para nuestros hijos?... El racismo es un "ismo" que nunca entenderé pero que desde luego a la marquesita le va que ni pintado. Así que espero que el "aguirrismo" se pierda en el espacio cuando su carrera política y antisocial termine.

el factor septiembre dijo...

¿No vivimos en un mundo globalizado? ¿De modo que el dinero tiene libre circulación y las personas no? Corbacho y Rajoy, silencio, por favor.

Clarence Crane dijo...

Me encanta que trates este tema. Pero también te advierto que si la sigues vamos a tener a la tita en el blog diariamente. Y al tito Mariano... ¿de verdad no se da cuenta la gente inteligente del Partido Popular? me consta que los hay... ¿o lo que hay son muchos "listos"?

Alfa79 dijo...

La próxima medida será poner en un colegio (madrileño, claro) a los niños de orígen andaluz (ya se sabe que vienen con mentalidad "socialista") y en otro, a los hijos de la Gran España.

Este no es el Madrid que yo conocí.

Saludos republicanos. Alfa79

Bomarzo dijo...

Lía, las cosas son así, por desgracia.
Factor, BInvenido/a. Estás en tu casa.
Clarence, intento enmendarlo, pero la realidad es tozuda.
Alfa, Madrid es la misma, sigue siendo rompeolas aunque otros quieran hacerla ciénaga.