lunes, 1 de septiembre de 2008

Primera misión: Seguir a Gustav

Recién aterrizado. Contrato firmado. Ya soy un chico de la Cruz Roja. Primera misión: controlar al Gustav. No a la rana de Barrio Sesamo, sino al huracán que ha echado a todos los habitantes de Nueva Orleans de sus casas y que promete "acongojar" a medio Estados Unidos.

Y ahí me tenéis, pendiente de todas las informaciones que salen sobre el dichoso huracán, pero con menos recursos que Espinete sobre un alambre. De todas maneras me dicen que la Cruz Roja americana tiene recursos sobrados como para no tener que tirar del resto de la organización. De todas formas, difícil hacerlo peor que hace 3 años.


Así que nada, a verlas venir y agardecer a una de mis compis que esté haciendo lo que se supone debería estar haciendo yo. Son cosas del nuevo.

Mañana tendremos reunión del departamento (jo, cómo suena eso) y, espero, ya tendré cosas a las que hincar el diente.


Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo tras el Gustav.

4 comentarios:

Nefer dijo...

Bueno Bomarzo, los comienzos siempre son complicadillos, por aquello de que uno está más perdío que un pez en una colina, pero tú ánimo, chico de la cruz roja, que seguro que le ganas al Gustav.

Saludos.

Alberto Bueno dijo...

Ya te lo dije en persona, pero te lo repito: muchísima suerte (con Gustav y con todo lo que se te ponga por delante)

Un abrazo

Jesús Lens dijo...

Uf. llegar y besar el santo. Sin bromas. Ojalá que la cosa se relaje y no desemboque en tragedia.

Un abrazo, hermano.

Anónimo dijo...

¿Cómo se me ha pasado esta entrada? Nada, a coger al Gustav ese por las isobaras que es lo que más duele.
Mucho éxito, jardinero.
Rigoletto