domingo, 24 de agosto de 2008

Historia de una despedida


Al salir de allí no pude aguantar más. Mientras me alejaba con la moto y los veía a todos aplaudirme se me cayeron todas las fuerzas de repente. No podía seguir disimulando. Uno a uno me fue deseando suerte y en cada abrazo intenté llevarme un trozo del alma que durante dos años fuí compartiendo con ellos. Se cerró un capítulo, duro y hermoso, en el que sé que me hecho mejor profesional y en el que un grupo de extraordinarios compañeros me han ayudado a ser mejor persona.

A lo largo de esos dos años han sido muchos los que han pasado por allí y todos, en mayor o menor medida, han dejado una huella en mí. Pero, es obvio reconocer que los hay cuya marca será indeleble y, a lo largo de toda mi vida, la notaré, como la vieja cicatriz que gusta acariciar y que hace esbozar una sonrisa con su simple tacto.

Algunas de esas personas las podéis ver en la foto, la última foto que me he hecho en TeleIdeal como trabajador de esa empresa. Los Rafas. Cada uno a su manera. El Lamelas, todo futuro, todo presente, con un criterio sólido y una humanidad fuera de toda duda. Cuánto me he fijado en él.

El Ávila, mi bastón, mi apoyo, mi cómplice, mi amigo...

Pedro Pablo, todo un talento al servicio de un irónico sentido del humor. Sarcástico, cáustico, maquiavélico, excelente... Un currante, un Crac. Qué tranquilidad sabiendo que andas cerca -que no detrás-.

Pero no están todos. Falta David, mi David. Un mago, sin duda. Un curandero, un gurú, un ser que se hace imprescindible, una eterna sonrisa, un resignado puteo, un poner siempre la otra mejilla, un ejemplo. Imposible estar a su altura.

Fata Tellechea, mi Tellechea. Cuánto queda para estar a su altura. Falta Israel, qué arte. Falta Jara, ojito derecho. Falta Belén y su increible bipolaridad. Falta el caballero de Olmedo... Faltan, sin duda. Pero esas fotos y esos nombres son ya historia, mi Historia. Joder, y qué Historia.

Por eso, cuando me subí en la moto y emprendí el camino que a diario que llevaba a mi casa, no pude evitar que unas lágrimas se me cayeran. Subí la visera del casco para que el aire las secara. Pero fue imposible.

Un saludo desde mi jardín.

Bomarzo, incapaz de daros las gracias como os merecéis.

No olvidéis lo de AMPLIAR ENTRADA.

19 comentarios:

Bomarzo dijo...

Coño, y gracias a POrtago, que me ha regalado un traje preciososo. En la Carrera de la Virgen. Sí. Es publicidad. Y qué.

Aprendiz de mago dijo...

Las despedidas son siempre amargas como el café, pero ¿quién se puede resistir a compartirlo con los amigos?... Saludos Jardinero... Aquí no te olvidaremos.

Jesús Lens dijo...

Las despedidas, cuando duelen, es porque lo que se deja detrás es bueno. Normal que, en este caso, sea amarga como la hiel. Un abrazo.

Phranet dijo...

Que te vaya bien con este fenomenal equipaje que te llevas en tu maleta de los buenos recuerdos. Consérvala y cada vez que nos necesites, ábrela. Suerte amigo.

Fondo Norte dijo...

Desconocía que te marchabas hasta hoy. Ahora me entero que te trasladas a Madrid si no tengo mal entendido. Madrid es muchas cosas, muchas caras (que te voy a contar a ti) y espero que encuentres las mejores y que todo te vaya estupendamente, que alcances lo que vas buscando y que nunca dejes de escribir en tu blog y de venir por tu Granada a cargar las pilas.

Sin haberte conocido en persona ya se nota tu ausencia. Que seas feliz y encuentres tu espacio.

Un saludo y buena suerte.

Bomarzo dijo...

David, yo tampoco.
Jasús, la verdad es que está siendo dura.
Fran, qué va a ser de mí sin daros por saco.
Fondo, qué alegría verte. Descuida que no lo haré. EL blog seguirá vivo.

Lía Vega Erao dijo...

Grandes compañeros... calidad humana inmejorable la que dejas, pero se han abierto puertas, ventanas y balcones... así que, a dejar que entre ese aire madrileño... creo que el clima se parece mucho al de Graná, así que por ahí no vas a notar la diferencia.

Pos ya no digo na más, leches!
un bon voyage!!!!!!!!!

Gonsaulo Magno dijo...

No llores porque terminó; sonríe porque sucedió.

Verónica Carmona dijo...

Todavía te queda otra despedida. Te echaremos de menos...Bss

MV dijo...

No pude ir, pero me debes un abrazo. ¿O te lo debo yo? Gracias por lo que me ayudaste y lo que he aprendido de vosotros. Sabes que te echaré de menos.
Y si hay otra despedida, me apunto!

Anónimo dijo...

Las despedidas son duras pero lo bueno de los cambios es que te llevas puesto para siempre a los amigos de verdad y lo mejor es que te vestirás con algunos más que harás allí donde vayas. Al final, te das cuenta de que estás vestido con una buena colección de amigos que siempre estarán para arroparte cuando lo necesites. Esos amigos que no pasan de moda y que te podrás poner en todo momento porque no son de temporada.

Mucha suerte en la nueva pasarela de tu vida.

Claro

Bomarzo dijo...

Lía, grandes seres humanos.
Gonsaulo, me la apunto.
MV, se te echó de menos. Te veo antes de irme.
Claro, que así sea.

Clarence Crane dijo...

Me ha encantado la de "... sonríe porque sucedió"

Oye que... ha sido muy emotivo.

Un saludo y un abrazo.

Bomarzo dijo...

Ha sido muy extraño veros desde mi casa. Piticli, que eres (sois) muy grande (grandes).
Os echo de menos.

Clarence Crane dijo...

Ay Piticli bonico

Nanuk dijo...

¿Cómo te encuentras sintiéndote tan querido...?
Las lágrimas no son inútiles como parecen. Demuestran que estamos vivos.
Un beso fuerte de esta irónica becaria.

Bomarzo dijo...

Feliz.Sí. Feliz.

El Partal dijo...

Te deseo, querido Juanjo, toda suerte de venturas. Has dejado amigos por aquí y espero ser yo uno de ellos. He llegado hasta tu blog y lo conservaré para saber de ti de vez en cuando (ya sabes de mi torpeza para esto de la informática). Quiero que te lleves en tu maleta los mejores de los muchos recuerdos que hemos compartido juntos durante años y que sigas siendo fiel a todo en lo que crees y cuando falte la fe, en todo aquello que te recorre por las venas.
Un abrazo desde este "Partal eterno o sombra acaso de los bosques alhambrinos" que siempre seguirá al Sur de España.

Bomarzo dijo...

Partal, partal. No sólo eres uno de esos amigos, sino que tienes un lugar muy especial en mi grupo. Es mucho lo que te debo, es mucho lo que me has enseñado, es mucho lo que me has soportado. es mucho lo que nos hemos reído... Es mucho lo que te quiero.