jueves, 28 de agosto de 2008

Carril bici, querer es poder


Tengo familia en Barcelona que me cuenta, entre otras cosas, la decidida apuesta que en la ciudad condal se ha hecho por el uso de la bicicleta. Hay carriles bici, de los de verdad, no como los de Granada que se tienen que compartir con autobuses, lo que hace al ciclista, no un ser comprometido con el clima y el uso de energías no contaminantes, sino un osado, un suicida. Gracias a ayuntamiento de Granada, hacer ciclismo en la ciudad es un deporte de riesgo.

Barcelona también cuenta con un sistema de alquiler de bicicletas que permite la movilidad de estos vehículos. Lo que demuestra la capital catalana es que, querer es poder. Algo que
deberían aprender en otras ciudades, como Granada.

Recuerdo que el actual alcalde de la ciudad, Pepe Torres, se cargó el mal planteado carril bici del Zaidín porque iba a construir una red de carriles que iba a ser la envidia de todos. Y, claro, como la envidia no es algo como para presumir, supongo que el resto de los envidiosos no dicen ni mú. O es eso o que Granada ha dilapidado ese tiempo en construir aparcamientos en el centro para meter más coches. Sies años después de aquella tontería, sólo hay menos de un kilómetro de carril bus/bici en la calle poeta Manuel de Góngora (en la imagen). La Avedida de Andalucía se va a sumar a la tropelía de meter bicicletas y buses en el mismo espacio. Será en breve. Pero nada más.


No creo que en Granada haya mucha gente que usara la bici, pero tampoco lo sabremos nunca si no se dan las facilidades para ello. Está claro que este equipo de gobierno apuesta de manera decidida por la gasolina, la polución, el uso de vehículos. Esas cosas de la sostenibilidad y la reducción del tráfico rodado, sobre todo en el centro urbano, son pérdidas de tiempo, rojerías de ecologistas alejados de la realidad que, lo único que pretenden es que reducir la calidad del visitante a nuestra ciudad. Con lo bien que se va en coche, puñetas, que ni se suda ni nada.
Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo.

14 comentarios:

Jesús Lens dijo...

Yo uso alguna vez la bici en la ciudad. Y cada vez que te metes entre el tráfico, te juegas la vida. Y, desde luego, un bus no es en absoluto amigo de un ciclista. Lo de Granada, en este sentido, de vergüenza.

Lía Vega Erao dijo...

Tan sólo hay que subir un día a Viznar, por ejemplo, y ver desde sus magníficos balcones, la miierda de polución que cubre la ciudad...

Hay que gritar más alto y patalear más fuerte

Alberto Bueno dijo...

Aquí no queda otra cosa que decir: ¡Vergüenza! Es denigrante y bochornoso ver cómo Granada tiene cuatro trozos y medio que dicen ser carril-bici. Y completo los tuyos.

Zaidín (zona Palacio de Deportes hasta Manuel de Góngora): todo bien hasta que llegas a la citada calle a compartir pista con autobuses.

Avenida de Andalucía: igual que en Manuel de Góngora, aunque todavía no está abierto.

Y el que va paralelo a la Circunvalación desde la Chana hasta el Campus de la Salud: una miieeeerda gigante. Aparte de su mal estado de conservación, hay que atravesar las dos rotondas con más tráfico de la ciudad, además de las más amplias, lo que hace que los coches circulen a una mayor velocidad.

¡Chapeau, Pepito, chapeau!

Nefer dijo...

Estuve en Alemania, y había ciudades donde la bici era el único medio de transporte, claro que Europa está a otro nivel...
Saludos

Alberto Bueno dijo...

Nefer, países europeos tal que Alemania u Holanda nos llevan años luz. Aunque, en honor a la verdad, ahí no sólo influye la predisposición de los gobernantes sino la propia cultura.

Un saludo

PD: Bomarzo, ¿cuándo empieza el Google Analytic a contar visitas y hacer los "informes" esos"? Me lo hice ayer por la noche y todavía no hay nada registrado ¿es normal?

Anónimo dijo...

jajaja, manda "narices" las prioridades de la gente en la blogosfera.

Besos,

Claro

Anónimo dijo...

Vaya cuaje que tengo... Mi comentario anterior era para el post de Letizia.

Para este post, pues que quieras que te diga Bomarzo... Totalmente de acuerdo contigo. Pero sin ir más lejos, Sevilla que está mucho más cerca tb nos tiene tomada la delantera. Hace poco pasé unos días en esa ciudad y me quedé sorprendida del buen sistema de bicis de alquiler que había desplegado el ayuntamiento.

Lo de utilizar la bici en ciudad siempre me ha parecido fantástico (mientras no sea un deporte de riesgo, claro). Cuando vivía en Inglaterra, sólo cogía la bici (ya podía granizar o diluviar). Total, que cuando regresé aquí y me monté en mi moto, el primer día tuve un accidente por conducir por la izquierda!!! :-).

Besos,

Claro

Fondo Norte dijo...

Es que a más carriles bici menos carriles para esos peazos de coches oficiales que gastan nuestros polítos. ¿A cuantos habéis visto en bicicleta?

Más saludos.

Lía Vega Erao dijo...

Fondo Norte... no me dejan ver los espejos de los Audis A8...

Clarence Crane dijo...

Pues yo creo quue aquellos tan añorados carriles bici son una molestia. Más incluso para los propios ciclistas. Un carril bici mal señalizado, dejado de su cuidado y limpieza, por ejemplo de gravilla, es un peligro.
Yo opto por la restricción del vehículo en los centros de la ciudad. Asi de rotundo. O bus, o bici, o patinete... pero coches fuera.

Anónimo dijo...

Tu es que eres muy radical chaval. Una red de carril bici bien organizada y cuidada es un puntazo.

JULIA dijo...

En Valladolid, más de lo mismo. El servicio de alquiler es una birria comparado con el de Barcelona e intentar andar en bici por el centro una temeridad.
Y mira que Valladolid tiene todas las cualidades perfectas para que la bici fuera el medio de transporte principal: ciudad relativamente pequeña, completamente llana, pocas lluvias, aunque haga frío suele lucir el sol...
En fin, ¿cuándo se darán cuenta nuestros políticos del error que están cometiendo? ¿Por qué en esto no miramos a Europa?

Bomarzo dijo...

Ser ciclista en Granada es toda una osadía.
Alberto, dale unos días (2 ó 3).

Bomarzo dijo...

He echado de menos la participación en el debate de gente de Barna, que sé que andáis por aquí. Sea como fuere, insisto, querer es poder y, en Granada, está visto que estos no quieren.