miércoles, 27 de agosto de 2008

Todo está en los libros

Dentro de la sección de empaquetamiento en la que pretendo meter la vida de mis últimos seis años en cajas de cartón, he llegado al triste momento de subir a mi torreón y guardar todos y cada uno de mis libros. Llevo cinco cajas y todavía me faltan más de la mitad. No soy un gran lector, mucho menos desde que mi hija nació y, ahora, desde que estudio inglés por las noche. Lo mío va en otro sentido. Se podría definir como bibliofilia. Me encanta guardar libros, tenerlos, cuidarlos, sentirlos y mimarlos. Lógicamente, también leerlos, pero el mero hecho de tenerlos ya me produce un estado de felicidad.

Quizás por ello, tener que meterlos en cajas sea como encerrarlos, condenarlos a una ausencia de libertad que no sé cuánto tiempo durará. De todas formas no han sido todos. Alrededor de 25 han sido indultados. Soy afortunado al verme acompañado por esos libros en mi nueva aventura. Que nadie dude que ha sido bastante complicado elegir. Odio hacerlo. Es un verbo que odio: elegir. Mis manos, mis ojos querían acaparar más, pero la caja era pequeña y la orden de Mayte, tajante y razonada. Me conoce demasiado bien.

Al final me he decidido por unos cuantos que, considero imprescindibles. El primero ha sido BOMARZO. Por razones obvias, el libro que más ha influído en mi vida no puede faltar cuando empiezo a escribir un capítulo importante en ella. Se trata de la edición que me regalaron Susana y Gonzalo, a quienes siempre les estaré agradecido.
Llevo dos de Pérez Galdós, MIAU y TORMENTO, ambientados en el Madrid que será mi casa desde ya.
Mi tema favorito también se viene. La guerra civil y sus consecuencias cuenta con una amplia representación: VERANO DEL 36 EN GRANADA, de Manuel Titos, y los diarios de AZAÑA, conocerán mundo.
Josep Plá y Max Aub, se han colado en la maleta. Junto a ellos, Gibson y sus POETAS EN GUERRA y José María Ridao, un tipo al que admiro mucho. De él me llevo EL PASAJERO DE MONTAUBAN y ELOGIO DE LA IMPERFECCIÓN.

La poesía también se va de viaje. Una antología de Miguel Hernández y las obras completas de Antonio Machado, estarán siempre en mi mesita de noche.

Granada estará representada también por Irving y sus CUENTOS DE LA ALHAMBRA, mientras que novelas han caído LA COLUMNA DE HIERRO y EL CLUB DANTE.

Por último, de Joseph Pérez he tirado de LOS COMUNEROS, para releer cómo España casi se adelanta 200 años a los ideales de la Revolución Francesa.

En fin, pocos pero intensos. Escogidos a conciencia. Espero haber acertado.

Un saludo desde mi jardín.

Bomarzo bibliofilo.
No olvidéis darle a ampliar entrada.



9 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Por qué esos y no otros? Tal vez sean los que necesites en este momento, así que tu elección es (tiene que ser) la correcta.
No nos olvides,
Rigoletto

Jesús Lens dijo...

Como dice Rigoletto, cada elección es una renuncia, pero también una declaración de principios.

Y que vivan los libros y la bibliofilia. Y los amigos!!!!

Anónimo dijo...

Dice el refrán que las palabras se las lleva el viento... Lo bueno (en casi todo siempre hay un lado bueno) de tener que encerrar los libros en una maleta en un torreón, es que cuando los vuelves a abrir, ves que esas palabras que urbanizaron tramos de tu vida, siempre estarán ahí.

Claro

Nefer dijo...

Tiene que ser difícil elegir... yo no sé si podría, con lo indecisa que soy.
Suerte en tu nueva vida, te deseo lo mejor y que sigas llenando las estanterías de libros.
Saludos.

Bomarzo dijo...

Ahora hay, como dice Néfer, a meter libros madrileños a mi filia.

Clarence Crane dijo...

Uy
Me apunto alguno para leer. Tendrás tiempo en los metros para leer, allí casi todo el mundo lo hace.
En casi tres años de vida en M, me leí tantos libros como casi toda mi vida.

eltercero dijo...

Son buenos compañeros de viaje los libros. Parecen puntos sobre los que trazar las coordenadas de nuestra vida. Elegir no es malo, el amor es eso, y vivir también. La libertad es elección. Pero es cierto que la libertad duele. Que seas feliz en Madrid. Yo lo fuí cerca de allí.

Alfa79 dijo...

Creo que NO todo está en los libros.
Las personas contienen algo que no viene en los libros: el alma, la humanidad y la comprensión personal.

Que tengas/tengáis buena estancia y suerte en Madrid.

Alfa79

Bomarzo dijo...

Tercero, me regalas eso que dices de los libros?
Alfa, evidentemente que no todo está en los libros. Sólo jugaba con el estribillo de una canción de Rosa León. Seguro que la recuerdas.
Binvenido a esta parte del jardín.