lunes, 6 de octubre de 2008

En busca de José Antonio

Hablo de libros. Después de devorar el escrito por Gibson sobre el hombre que detuvo a Federico García Lorca, sigo con páginas escritas por este irlandés, que ya no se sabe si es más español que "irish". Lo hago ahora con un trabajo que fue de los primeros que hizo a su llegada a nuestro país. Analiza la figura, creo que muy desconocida, de José Antonio Primo de Rivera.





Me acerco a este libro, no puedo negarlo, con algunos prejuicios hacia el personaje, aunque intento acceder a él de una forma pura, limpia, consciente de que no me va a convencer de nada, pero con la curiosidad de saber lo que pensaba aquel hombre que vivió una época muy interesante de la historia de España, que en parte la protagonizó y que, posteriormente, sus enemigos más cercanos se han encargado de desvirtuar hasta unos límites exagerados.

El padre del fascismo español, según Gibson, ni fue su padre ni su fascismo tuvo tanta importancia como él mismo creía. El fascismo llegó de la mano de otros. Su papel fue accidental, accesorio, de mera vanguardia, de puro choque, pero nada más o nada menos, según se vea. Fácilmente neutralizable, todos, el gobierno republicano y las propias derechas, anularon su posible fuerza con cierta facilidad. Su historia, da la sensación, fue un querer y no poder.



No sé qué hubiera pasado si José Antonio está en libertad en el momento del Golpe de Estado, para el cual tanto trabajó, pero una vez los militares en la calle, la Falange quedó inmediatamente difuminada, escondida en el paisaje que el franquismo dibujó y para el que decidió un papel de mero figurante. El sindicalismo, el obrerismo de derechas, al que tanto se acercó, por ejemplo Ramón Ruiz Alonso, no convenció a unos jerarcas que usaron a los falangistas como fachada, como imagen, como herramienta sin que jamás -afortundamente- pudieran desplegar sus teorías, tan cercanas al fascismo italiano.

Os recomiendo este libro a todos los que estáis interesados en conocer la verdadera dimensión de un personaje, alejada de hagiografos y exagerados propagandistas.

Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo librero.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué tal el libro de Gibson? Es uno de los que tengo en mi lista.

Buen día,

Claro

Alberto Bueno dijo...

Mmmm, este libro de Gibson lo ví hace poco y estuve a punto de comprarlo. La verdad es que Gibson me hecha un poco para atrás por su posición ideológica tan enconada (y tan merecedora de respeto como las demás -nota para los susceptibles). Sin embargo, tiene que ser una obra interesante.

Últimamente, he leído, no sé si por casualidades de la vida, muchas obras o artículos referentes a esta misma materia. A la desvirtuación (desconozco hasta que punto, pero, por lo que he podido más o menos investigar, es mucho) y APROPIACIÓN que de las ideas nacionalsindacalistas hizo Franco y su "tropa". De hecho, sé de algunos movimientos falangistas que reclaman la independencia total, desmarcándose de hecho, del régimen dictatoria de Franco.

Es un tema muy, muy interesante.

Un saludo

Sielitolindo dijo...

No seré yo quien defienda ningún tipo de fascismo, pero sí es cierto (y lo dice una comunista militante) que la figura de Jose Antonio fue tomada como bandera de algo que él no defendió...

Es a veces sorprendente, como algunas de sus palabras y planteamientos, pudiesen interpretarse de más "rojo" que algunos líderes de izquierda de hoy y entonces...

Merece la pena conocer más sobre él. Estoy de acuerdo.

Salud y Cariño

Vane

Alberto Bueno dijo...

Yo recuerdo, y me vais a perdondar que no sea literal en su escritura pero es que lo hago muy vagamente, una frase suya que decía algo así como "los de izquierdas no me comprenden y los de derechas no me quieren". Más o menos.

En fin, como digo (decís), una figura digna de estudio.

Un saludo

Juan Antonio dijo...

Leí en su día con gran interés los trabajos de Gibson en torno a la figura de Lorca. Tal vez pueda objetarse a sus libros un determinado sesgo ideológico, aunque eso es inevitable en todo caso, y a veces son justamente son los que presumen de neutralidad los que acaban resultando más sospechosos; pero en cualquier caso su interés y dedicación a la historia reciente de España son innegables.

Bomarzo dijo...

El libro ha sido ventilado. Cosas de estar enfermo. Para aquellos que piensan que Gibson es un autor sesgado por su ideología, una cosa. Dice que es una pena que José Antonio desperdiciara su talento y su amor a España creando una doctrina en la que no terminaba de sentirse cómodo. José Antonio fue un hombre que hizo mucho para que estallara la Guerra Civil, pero también quiso que acabara en seguida. Demasiado tarde.