Los que me conocéis sabéis de mi propensión a la mezcla, al mestizaje, a la contaminación carnal, lingüística, mental. La música ha sido el mejor campo de pruebas para llevar a cabo esas experiencias. Independientemente de que nos guste más o menos, hay que valorar el esfuerzo de universalizar un idioma único para una sola raza.
Tras el rollo metido, os cuento que la canción de hoy no es otra que una Soulería de Pitingo: Killing me softly.
Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo
El Privilegio del Vino
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Seguimos apelando al magisterio de Daniel Castro, sumiller en el Gran Hotel
Claridge Granada, que cuenta con dos restaurantes, como ustedes ya deben
saber....
Hace 2 días
1 comentario:
Quizá esto debería haber aparecido el 2 de noviembre y no de octubre?
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