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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (IX). Paradojas de ser.

Y así me encuentro, buscando, sin saber si alguna vez he sido lo que he creído ser. Si alguna vez seré algo. Sobre eso escribo en mis Cuaversos de esta semana.

Soy lo que he dejado de ser.
Sin saber muy bien si fuí
algo alguna vez
quiero ser lo que ansío
para mirarme al espejo, de frente,
y decirme, soy, al fin.
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martes, 27 de octubre de 2009

Cuaversos de Bitácora (VIII). Canciones de barra.

La casualidad ha querido que la entrada que hace la número 500 en este blog coincida con los Cuaversos. Dejémonos, pues, llevar por estas casualidades.

El griterío
se amortigua con la espuma
de la cerveza que compartimos
en el tugurio donde sobran secretos
y faltan cuadros.

Sendos taburetes,
como estados fronterizos,
sujetan nuestras miradas de recelo
que declaran guerras que están por venir.

En nuestras manos resbala
el sudor de unas manos mudas
que dibujan cometas fugaces
sobre la barra en la que firmamos treguas,
compromisos y alguna huída.

Las palabras callan envueltas
por otras, paridas con más violencia
en discusiones de fútbol y telebasura.
El mundo, parece,
ha reservado su derecho de admisión
en ese bar sin puertas
para que nos busquemos, sin prisa,
una noche cualquiera en un par de vidas
cualquiera.
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miércoles, 14 de octubre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (VI). Como siempre...

Hoy, pase lo que pase, será un buen día. Mientras llega - o no- la noticia, espero leyendo un poema e invitandoos a que lo leáis vosotros y me digáis qué os parece:

Sé que nada cambiará.
Seguiré jugando a trazar diagonales
en los suelos adoquinados,
y me dejaré el paraguas olvidado
en algún bar
o en la barra de un corazón.

Seguiré diciendo te quiero
aunque de una forma más delgada,
casi carente de sentido,
con voz meliflua.

Cada tarde perderé, como siempre,
mis llaves,
que ya no estarán en el cielo de tu boca.

Es cierto.
Todo seguirá igual.
Mi boca seguirá besando.
Mis manos necesitarán
del espejo de otras manos.
Mis ojos buscarán otros ojos.

Nada cambiará, pues nunca
llegué a tenerte del todo.
Y, en cualquier caso, vida mía,
mis manos, mi boca, mis ojos
han iniciado una carrera suicida tras tu huella,
pues hoy, al besar tus labios de tabaco,
al pronunciar la violencia de tu nombre
sé que hay algo peor que buscarte:
Saber que existes,
recordar que te tuve,
saber que te fuiste...
Como siempre. Nada cambia.
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miércoles, 7 de octubre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (V). Juegos imaginativos

Los miércoles suponen un respiro. El mundo se para y sólo tengo espacio para la poesía. Es tiempo para los Cuaversos.

Te imagino desplegada
como un papiro de piel suave,
delicada como un susurro
huído a medianoche
en un escenario de cuerpos dormidos.

Te imagino acariciando
mis palabras y enarbolando
banderas de miradas sonoras
diseñadas a golpes de humo
escondidas y sin sombras.

Te imagino con voz terrosa,
con voz de arcilla y alfarera
garganta, moldeando verbos
conjugados en la segunda persona
de un singular extraño.

Te imagino inventando idiomas
con el sabor firme de un te
en tu boca sin dejar de tejer
deseos de risas y besos
sólo descritos en tus diccionarios.

Te imagino así.
Digamos que te imagino mía
y me imagino dormido a tu lado
tras haber leído voraz, cada noche,
lo que tu cuerpo escribe para mis labios.
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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (IV). Universos cóncavos en otoño

Pues ya que ayer ni siquiera pude bloguear, quiero empezar desde los primeros instantes de este miércoles con mi cita de los Cuaversos. Espero que os guste...

Las primeras gotas de lluvia
paridas por este otoño embrionario
ensucian los cristales secos
de una vida estancada,
detenida en el andén fantasma
de un metro sin trenes.

Hace frío.
Son los primeros fríos.
Esos que tiñen las copas verdes de amarillo
y vacían los contenedores del alma.
Esos que invitan a vestir
de largo un beso
aromatizado de té rojo.
Esos que hacen emigrar los buenos recuerdos
siempre al sur.

Hace frío
y debo ser yo quien me abrace
de noche.

Fuera, contra las ventanas,
chocan las luces de las farolas
acabando con las sombras,
enmudeciendo los pasos,
iluminando soledades.

En mi colchón
no queda apenas nada.

Silencio. Puñados de silencio.

Madejas de pelo muerto
como peces a la orilla de la almohada.

Dos espaldas hablando idiomas ajenos,
dos soledades convexas
que vagan por la gélida y otoñal concavidad
del universo.

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miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (III). Mirada felina

Llegó un miércoles más el tiempo de los Cuaversos. Os dejo con ellos.


Con las manos manchadas de ti

Y la boca seca por tus besos.

Con la piel tatuada a dentelladas

Y la noche derramándose en tu cama,

Tu nombre entre mis uñas

Me mira como un gato hambriento,

Saltando a mis labios

Con dibujos fugaces y plateados

Como constelaciones brillantes,

Ensordecedoras.


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miércoles, 16 de septiembre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (II). Diálogo capicúa.

Abandono momentaneamente todo el lío de la campaña EBE 09 para hacer halgo que me gusta y que necesito. Mi cita semanas con los Cuaversos es breve. Se condensa en pocas líneas que espero te gusten:

- Dime que me quieres.
- Te quiero.
- Dime que no te irás nunca.
- No puedo.
- Dime que, al menos, volverás.
- No lo sé.
- Dime por qué.
- Porque te quiero.



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miércoles, 9 de septiembre de 2009

Cuaversos de Bitácora 09 (I). Peregrino de tu cuerpo.

A pesar de todo el lío en el que estoy metido con el EBE 09 y mi candidatura a presentarlo, no me olvido de que hoy es miércoles y dije de arrancar los Cuaversos de este curso. Esperemos que la iniciativa sea tan enriquecedora como la del pasado.

Tantas tardes me senté
en la cima de tus pechos para ver atardecer.
Cuántas veces me introduje
como un espeleólogo torpe
en la cueva de tu boca.
Fueron infinitas las veces
que crucé del cañón de tus párpados
por el puente colgante de tu nariz.
En las rutas de tus piernas
me perdí y busqué refugio
en la sima de tu sexo. Allí
me escondía las tardes de invierno,
cuando llovían besos a destiempo.
Sobre la orografía de tu cuerpo
desplegado en mi lecho como un mapa,
sin secretos
he querido sin serlo
-quizás lo fuí sin querer-,
explorador inexperto,
conquistador avezado,
amante sin complejos.

Hoy han cuaverseado:

- Gregorio

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martes, 1 de septiembre de 2009

Poema debido

El reloj monta en su caballo de plata.
Desanda el camino.
Regresa a una tierra abonada
de te quieros
vigorosos, al menos en apariencia,
una tierra donde la caducidad
era una meta
y las heridas las cosíamos en una cama
deshecha y con jadeos sudorosos.

Una vez supimos querernos
aunque a deshora,
con el paso cambiado.
Pero dibujamos ciudades
con nuestro descaro y unas manos
siamesas en en las que aún se dibujan
nuestras espaldas.

Hoy, esforzados en ser recuerdo,
en borrar arañazos y cardenales
a los que nos condujeron unas inusitadas ganas de vivir,
quizás te preguntes sentada sobre el hueco
que mi sombra abandonó en tu sofa,
hoy, insisto,
preguntas el por qué de este poema.
No sé si te lo debía
o lo olvidaste adrede en el bolsillo de mi pantalón.
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miércoles, 5 de agosto de 2009

Paco Ibáñez hace de Granada el Olimpia de París


Anoche galopamos a lomos del incombustible Paco Ibáñez. Este ciudadano del mundo, con su guitarra y su voz cansada, llenó los jardines del Convento de San Luis el Real, en La Zubia, en un excelente arranque del que es ya sin duda el certamen de música y poesía de la Provincia de Granada. Poesía en el Laurel -lástima que no actualicen su página web. Tirón de orejas-, llena los martes del mes de agosto con recitales como los protagonizados anoche por Ibáñez y por la rapsoda Tachia Quintanar.

A ésta última no tenía el gusto de conocerla y fue un placer redescubrir versos conocidos de Machado, Lorca u Otero, a través de la poderosa voz de esta mujer.

Con el primero he podido compartir muchas cosas desde que mi abuelo me lo descubriera. El de anoche fue el segundo concierto suyo al que asistía... Y será inolvisable por muchas razones, entre ellas la de poder galopar a su lado, en una noch de casi luna llena.

Os dejo con una de las canciones que se interpretaron anoche. Amor Tirano, de Góngora.

La fotografía de Ibáñez es de un servidor. La de Tachia, de Jesús G. Hinchado, joven fotógrafo de El Mundo, en Granada.


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sábado, 1 de agosto de 2009

viernes, 17 de julio de 2009

Con fecha de caducidad

Nuestro amor caducará.
Cada mirada lleva impresa
en el reverso de los párpados,
solemne y en arial,
la fecha de caducidad.

Quizás sea por ello que te miro
con gula,
con un voraz deseo
incontenible,
con miedo a no consumirte.

Y miro de reojo cómo el tiempo se arruga
al tiempo que observo
cuánta vida le queda a tanto beso
guardados en la nevera ardiente,
marca "te quiero"
dónde acopio reservas caducas
de amor.

Quién sabe
si, quien elige impíamente
esa fecha mortecina, irremediable,
con la que se marca todo lo que es nuestro
erró y aún nos quedan muchas vidas
antes de que la caducidad
nos elija.
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domingo, 12 de julio de 2009

Si fuese Dios (Ángel González)

Es domingo... Ando con la melancolía a flor de piel y la poesía está sentada a mi lado. El cielo de Madrid, esta noche, tan ciego, tan sin luz, me recuerda la voz de Ángel González. La vida es un constante condicional. Si yo fuese Ángel, si yo fuese Dios... Sí (esta vez afirmo). Sí. Si fuese Dios te crearía una y otra vez.



Saludos.
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viernes, 10 de julio de 2009

El ovillo de Ariadna. Recital de poesía.

Ya lo comenté en mi estado del Facebook y en Twitter, la noche de hoy olía a poesía. Cerca de las 22.30 horas, en el café Hernán Cortés, en plena calle de Fuencarral, hemos acudido a un recital de poesía en el que Lola Moreno y Julio Santiago han leído parte de su obra.


La cita, además, me ha permitido conocer a una extraordinaria anfitriona que ha tenido a bien presentarme a varias personas que, quién sabe, pudieran abrir alguna puerta a mis poemas por los madriles.



Lo he pasado bien. Digamos que he vivido una velada inesperada, interesante e intensa. Seguro que no será la última. Estoy convencido. Os dejo con unos vídeos que verse, lo que se dice verse no se ven, pero al menos se oyen y dejan que los poemas sean los protagonistas.





Un saludo...
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miércoles, 1 de julio de 2009

Cuaversos de Bitácora (XXXV). Madrid.

Para esta edición de los Cuaversos me gustaría enseñaros Madrid, mi Madrid...

Plaza de Castilla. Madrid

Madrid se abre en arterias de asfalto
por donde huyen prisas y miradas esquivas.
Madrid olvidó el horizonte en el rompeolas gris
de un horizonte desdibujado a golpe de edificios
sin vértigo.
Madrid huye de su soledad por la M-30
y abreva su angustia en la boca de un Metro con destino
al killómetro 0.
Madrid se pone guapa
peinando sus cabellos de neón y limpiando sus aceras altas
de soledades fingidas.
Madrid olvida su horizonte
y se defiende del verano besando un cielo sin estrellas
con la boca tan abierta que amortigua
el sueño de los que nunca duermen,
la vida de los que no saben vivir.
Madrid se sienta y espera cada noche que amanezca
dibujando una silueta amarillenta
antes de que las sombras reconquisten las calles anchas
de su reino.

La foto es de mi flickr.
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miércoles, 24 de junio de 2009

Cuaversos de Bitácora (XXXIV). Poesía ficción.

Hola. Hoy es mi cumple. Y me parece una extraordinaria casualidad que los Cuaversos y mi cumpleaños coincidan. Será casualidad igualmente, pero los versos de hoy me han gustado como hace mucho que no lo hacía algo que escribíera yo. Veremos qué te parecen a ti.

Cuando mis huesos,

aquéllos que antaño sostuvieron

mis inseguridades,

mi miopía y mi zurdez,

no sean más que fósiles hallados

en excavaciones futuras.

Cuando mi calavera

corone el pedestal de un museo de Historia Natural.

Cuando mi fémur sea un eslabón

estudiado en el marco

de un insignificante paréntesis

del paso del hombre por la tierra,

mi corazón, espero,

dará información veraz

de aquello, ya extinto,

que nuestra especie llamó Amor.

El arqueólogo en cuestión,

tal vez ya no sea humano,

verá en esa víscera arcana,

conservada en formol,

los estratos que en ella dejaron

inmisericordes,

nombres de mujer.

Su bisturí curioso,

firme, con mano firme

separará las capas entrelazadas

por susurros lanzados en una noche de verano,

consolidadas por la percepción de unicidad,

diseñadas por promesas que alimentaron sueños,

imposibles de cumplir.

Aunque en ese instante

tú o yo o ambos ignorábamos

vonscientemente ese hecho.

El estudioso de aquello que se llamó Amor

barrerá de la superficie yerta y obscura

de lo que fue mi vida,

el limo espolvoreado por tu risa

con el que construías

tu castillo de insomnio, baluarte inexpugnable

en el que escondías

tu nada aparente fragilidad.

Así, en nombre de la ciencia,

un seco golpe dado por la campana de una mano,

la serenidad eclesiástica

del badajo de una brocha

-construida quizás con lo que fue tu pelo-

esparce en mil partículas

lo que un día sostuvo mi vida,

mucho antes incluso de saber

la hora exacta de mi muerte.


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miércoles, 17 de junio de 2009

Cuaversos de Bitácora (XXXIII). Lo mejor de tu nombre.

Os dejo con la edición XXXIII de los Cuaversos. Espero que los disfrutéis.

Lo mejor que tiene tu nombre
no es la calma que da al pronunciarlo
de madrugada
cuando apareces de puntillas
y besas mis dedos inquietos.

Lo mejor de tu nombre
tampoco es el beso
con el que las letras que lo conforman
se impresionan sobre el papel
en ese ejercicio inconsciente que hace carne
la voz que te nombra.

Lo mejor que tiene tu nombre
-por muy difícil que pudiera parecer-
no es la placidez analgésica
generada en mi boca pequeña
por la gutural sonoridad de unas letras
ordenadas con disciplinada marcialidad
que acarician maternalmente mis cuerdas vocales.

Lo mejor que tiene tu nombre
descansa en un hecho simple, sencillo como un beso.

Lo mejor de tu nombre
es que es sólo tuyo y sólo sirve para nombrarte
en un universo de nombres
ajenos,
indiferentes,
absurdos,
vacíos.



Saludos
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miércoles, 10 de junio de 2009

Cuaversos de Bitácora XXXII. Lágrimas cítricas.

Sigo buscando, sigo en la idea de hacer más multimedia este blog. Si hace un par de semanas hice que los Cuaversos tomaran forma de audio y se pudieran escuchar. Hoy, para la semana número XXXII también se pueden ver. Las fotos del jardinero ayudan a construir un espacio poético visual, manifiestamente mejorable, pero que se constituye en el inicio de nuevas experiencias.
Con el deseo de que os guste:

Tienen en tu rostro
las lágrimas un sabor ácido a naranja.
En su vertiginoso descenso
por los rápidos de tus mejillas
salpican perlas anaranjadas, cítricos
lamentos gravitatorios
que pintan de ocaso en la orilla de la playa,
tu mirada frágil, atenazada, sencilla.



La música del vídeo es de Carla Bruni.
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martes, 2 de junio de 2009

Cuaversos de Bitácora (XXXI). Paseo en el parque.

Para esta edición número XXXI de los Cuaversos he cambiado un poco el tercio. Quizás influenciado por las lecturas de Ángel González de estos días. Tal vez sea porque necesito oxigenarme. A lo mejor porque exijo mirar hacia otro lado para no volverme loco.
Da igual la razón. El caso es que os dejo este "Paseo en el Parque". Ah! Y no olvides hacer click bajo el dibujo.

Mis pasos dialogan
con la gravilla de un suelo
acalorado.

Mis hombros chocan
impasibles
con las voces que van y vienen
aún húmedas
y con olor a humo de tabaco.

Tumbado en la hierba
me hago uno con lo verde,
los insectos, los juegos y los besos.

Cientos de tobillos
sostienen en un equilibrio exacto
otros tantos cuerpos femeninos
-por ejemplo-
tarareando canciones,
silbando secretos,
sudando caricias empapadas
en pañuelos de usar y tirar
que visten de navidad primaverales papeleras.



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miércoles, 27 de mayo de 2009

Cuaversos de Bitácora (XXX). De repente

Llegamos a la edición número XXX de los Cuaversos y dentro de esta fiebre renovadora en la que me hallo, hoy, junto al poema, se añade una nueva sorpresa. Veréis un archivo que os pediría que abrierais. No os desvelaré su contenido. Sólo abridlo y me decís. 
Feliz día de Cuaversos.
Cuando regrese de Valladolid os leeré detenidamente.


Como una tormenta que aparece de repente.
Con la fuerza de un parpadeo inesperado.
Sorpresivo como un beso repentino.
Traído de la mano del viento.
Así apareció el primer te quiero
que empañó la sonrisa
de aquella tarde de febrero.
Saludos.


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