Recién aterrizado. Contrato firmado. Ya soy un chico de la Cruz Roja. Primera misión: controlar al Gustav. No a la rana de Barrio Sesamo, sino al huracán que ha echado a todos los habitantes de Nueva Orleans de sus casas y que promete "acongojar" a medio Estados Unidos.Y ahí me tenéis, pendiente de todas las informaciones que salen sobre el dichoso huracán, pero con menos recursos que Espinete sobre un alambre. De todas maneras me dicen que la Cruz Roja americana tiene recursos sobrados como para no tener que tirar del resto de la organización. De todas formas, difícil hacerlo peor que hace 3 años.
Así que nada, a verlas venir y agardecer a una de mis compis que esté haciendo lo que se supone debería estar haciendo yo. Son cosas del nuevo.
Mañana tendremos reunión del departamento (jo, cómo suena eso) y, espero, ya tendré cosas a las que hincar el diente.
Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo tras el Gustav.
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