
Lo peor de ese debate es que mientras vemos a niños sin vida devorados por las aguas atlánticas a 20 metros de la costa, muchos de nuestros paisanos se muestran de acuerdo con las sacas de inmigrantes. Devolverlos a su país al peso, en un cupo denigrante, como si ellos fueran los culpables de todo y no nuestro silencio y complicidad en tiempos de abusos, tratados como carne, carne muerta, la misma que flotaba desde el domingo en la orilla de nuestro desarrollo.
Un saludo desde mi jardín.
Bomarzo de luto.
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